Un día después de la resaca de la copa del mundo, del paseo en autobus que aburrió hasta a los más fieles hinchas quería hacer un repaso a los mejores momentos que nos ha dejado este título histórico y no quería hablar de fútbol porque la verdad es que ya estoy saturado.
Anoche las cadenas se confabularon para obligarnos a ver un paseo por madrid a 20 kilómetros por hora. Emocionante los cinco primeros minutos, desproporcionado la cantidad de horas que le dedicaron.
Aún así quería destacar ciertos momentos, que no serán los que veamos una y otra vez pero si los más divertidos.
RAFA NADAL EMBAJADOR DE ESPAÑA
Sin duda lo mejor de la previa fue ver a Rafa Nadal en las entrevistas antes del partido. Como te quiero Rafa, cuando puse la tele y te vi con la cara pintada, la bufanda y la camiseta de españa me pareciste el más puto amo de todas las autoridades que por allí pululaban. Por su relevancia seguramente tendría que ser uno de los que más guardara las formas pero que coño, es una final de copa del mundo y hay que volcarse con españa.
Ir trajeado a un partido es lo menos deportivo que se me ocurre; ahí se va a sudar, a gritar y a agarrarse una moña si resultas vencedor. Lo dicho, te quiero Rafa.

EL CUBO-KUBATA DE CAPDEVILA.
No es ningún secreto que mi favorito de la selección sea Joan Capdevila Mendez. Si ya en la eurocopa nos dio una lección de 'amedad' con el famoso kubata en la oreja en esta ocasión estuve pendiente de él desde que sonó el pitido final, no podía defraudar y no nos defraudó. A la llamada de Carbonero para una entrevista salió raudo Capdevila del vestuario con un cubo en la cabeza diciendo que estaba buscando a Shakira. Pero que puto amo eres Joan, ojalá cuando te retires te fiche alguna cadena como analista deportivo porque sería enorme escucharte día tras día.
EL BESO DE TELECINCO
Sin duda el único error que ha cometido Iker en este mundial no ha estado bajo los palos, ha estado tras ganar el mundial. Mira que me caes bien Casillas, pero el día que lo dejes con Carbonero te van a poner ese beso repetido una y otra vez. Para colmo telecinco ya tiene material para rellenar Sálvames todo el verano y tratar de remezclar por enésima vez la prensa rosa con la deportiva.
LA TRISCA DE XAVI
Uno de los que ya puede presumir de haberlo ganado todo junto a Puyol e Iniesta es Xavi Hernandez. Creo que es algo que sabía nada más acabar el partido y de ahí la moña que se agarró, por lo que he visto parece ser que fue de los primeros en emborracharse. En la entrevista con Villa y Juanma Castaño ya tiene una voz que le delata y en el avión un tipo como él, que suele ser serio, es de los más sueltos. Sin duda mereces el balón de oro, sería la guinda.
LA EMPANADA DE CESC
Quizá sea uno de los que menos me transmite; no juega en la liga española y en entrevistas no suele decir nada interesante ni divertido. Un soseras que por lo que se deduce de sus compañeros debe ser un pelín 'empanao'. Sin embargo nos dejó dos perlas en la celebración:
La primera cuando sale del vestuario con Puyol cerveza en mano hacia el estadio a ver la que han liado. Hacen el trayecto y se sientan en el banquillo. El momento se hace irrepetible en el instante en que te das cuenta que no suelta la mano de sus huevos. Ahí es justo cuando te estalla la carcajada y te dices 'pero que mamón'

La segunda imagen suya es ya en la plaza, con Pepe Reina como speaker. Cuando le está presentando saltan Puyol y Piqué (de este último esperaba mas) y le colocan la camiseta del barça. Manda huevos que en ese instante estuviera Reina diciendo que es un tipo que nunca se entera de nada porque efectivamente le colocaron una camiseta que no era la de su equipo y ni se enteró.
En fin, que todos contentos, que por primera vez hemos ganado un mundial y nos han colocado una estrella en la camiseta.
Esa estrella tiene más valor de lo que puede parecer, no es simplemente un borrón encima del escudo, esa estrella será un recordatorio de que una vez fuimos campeones. Esa estrella nos hará llenarnos de orgullo cuando alguien nos diga que españa nunca ha ganado a un grande en un mundial, nos hará saber que un día no hubo maldiciones ni arbitrajes injustos y sobre todo nos hará quitarnos los complejos ante una gran cita sabiendo que si nos lo proponemos podemos ganar a cualquiera.