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Odio eterno al fútbol moderno

Tras varios meses sin inspiración para escribir nada congruente, aprecen nuestros queridos amigos de la LFP con la brillante idea de querer parar el fútbol, porque se niegan a emitir un partido en abierto, tal y como recuerdo yo desde que tengo consciencia.

Recuerdo que hace años, el partido de los sábados era a las 8 y por las autonómicas, entonces los que se quejaban eran los del sector hostelero, argumentando una reducción en las recaudaciones por la hora del partido, estoy seguro de que ahora ya no se quejan.

Lo que tiene más miga del asunto es que la liga le exige al Gobierno que se implique en el asunto, y es que el mismo Gobierno que permitió la conversión de los clubes en Sociedades Anónimas Deportivas, fue el que provocó el principio del fin del fútbol como lo conocíamos.

Antes de la conversión de los clubes en SAD, la deuda total de estos no llegaba a los 600 millones de euros(tirando por lo alto), pero es que en la actualidad la deuda global de primera y segunda división supera los 3600 millones de euros, y todo esto obviamente bajo el beneplácito de nuestro querido Gobierno.

Quiero decir con esto, que cuando a la LFP no le salen las cuentas lo más fácil es pedirle al papá Estado que le eche un cable. Por mí, el Señor Astiazarán y sus amiguitos estaban en la calle hace tiempo.

Y después de la crítica, os voy a poner un vídeo que me ha pasado mi colega Dani, que después de la mala hostia de los últimos días, he de reconocer que me ha alegrado la semana.
La verdad os lo recomiendo empecinadamente, me parece super original, y además es de fútbol...Estoy seguro de que a nuestros colaboradores y seguidores os va a encantar...

Odio Eterno al Fútbol Moderno

LEYENDAS DEL FÚTBOL: AGUSTÍN ABADÍA

Si te gusta el fútbol y tienes entre 25-30 años es muy probable que conozcas perfectamente a Agustín Abadía. Prototípico jugador ochentero, de aspecto desgarbado, gran bigote y calva notable, tenía más aspecto de haber bajado de un andamio que de recorrer los campos de fútbol todos los fines de semana.

Sin duda Agustín es un hombre de otro tiempo que no tendría cabida en el fútbol actual, ya que uno no se lo imagina revolucionando a las masas sobre los terrenos de juego, grabando anuncios televisivos sobre cremas suavizantes o viendo como su fotografía es portada por todas las jovencitas en sus carpetas. El "Tato" Abadía procede de esa estirpe de futbolistas que después de llevar a sus hijos al colegio y pasarse el día entrenando, llegaban a casa con su señora como cualquier hijo de vecino. Este centrocampista diestro nació en Binéfar en el año 1962 y prácticamente todas su trayectoria (o al menos sus mejores años) están ligados al C.D.Logroñés, equipo histórico donde los haya. Lo cierto es que Abadía no destacaba por nada en concreto, era un centrocampista luchador y que cumplía muy correctamente su función en el campo: evitar que el rival realizara su juego con fluidez y hacer que sus compañeros más creativos pudieran echarse hacia arriba mientras él mantenía la posición y de vez en cuando daba algún que otro buen pase. Sus aptitudes no pasaron desapercibidas para ese genio de "el otro fútbol", el rubio de Barakaldo Javier Clemente, que en su primer año en el Atlético de Madrid de Gil no dudo en reclutarlo para dar el toque de calidad a la media rojiblanca. Quizás por sentirse algo fuera de lugar o por miedo a las alturas, el año de Abadía en el Atleti no fue demasiado bueno y decidió regresar a la tranquilidad y seguridad que le daba su querido Logroñés, en el que siguió dando clases de fútbol.

El Atleti y Abadía, sufridores natos

A pesar de ser un hombre que pasaba desapercibido, el Tato tuvo su momento de gloria en la temporada 92-93, cuando en un partido contra el Real Madrid sacó a relucir su vena goleadora y con dos tantos evitó la derrota del equipo riojano ante Butragueño y los suyos. Inolvidable equipo el de aquellos años, por el que pasaron cracks como Poyatos, Iturrino, Salenko, Polster, Sarabia, Quique Setién, Lopetegui y el mismo Abadía. Su siguiente destino fue Compostela, equipo con el que ascendió a primera división y en el que dejó un grato recuerdo durante los tres años que estuvo con los gallegos. La temporada 96-97 la comenzó Agustín con su Binefar natal en la Segunda B, pero mediada la temporada recibió una llamada del Logroñés implorándole que realizara su último servicio para ayudarles a evitar el descenso. Dejando el futuro del equipo en manos de un hombre de 35 años que procedía del tercer escalafón del fútbol nacional no es extraño que el Logroñés terminase descendiendo, y es que Abadía era bueno pero milagros no hacía. No obstante, tuvo el dudoso honor de propiciar con un gol suyo al Valencia el cese de Luis Aragonés como entrenador valencianista. Ya vemos que Abadía marcaba poco, pero cuando lo hacía la liaba.

En una entrevista que le realizaron en la revista "Don Balón", le preguntaron acerca de su pericia a la hora de rematar de cabeza y su disparo con la zurda, y ni corto ni perezoso respondía: "yo tengo la cabeza para pensar y la pierna izquierda para apoyarme". Eso es ser un tío con las ideas claras, cuánto bien le habrían hecho estas palabras a Ivan Campo si las hubiera recordado cuado intentaba realizar regates dentro de su area pequeña.

En la actualidad, trás haber entrenado al Binéfar, Logroñés y Girona, Agustín Abadía mantiene ese aspecto de cuarentón currante que siempre le ha acompañado (algo normal, ya que ahora es realmente un cuarentón). La leyenda del Tato sigue adelante.

Como colofón, aquí tenéis un video sobre una cena homenaje a Abadía en la que un virtuoso del balón habla sobre otro:


SD Compostela

El club nació como SD Compostela en 1962, comenzando en las divisiones regionales de Galicia. Tras varios años en Tercera División, logra su ascenso a la Segunda División B la temporada en la que esta fue creada, 1977-78.
En 1990 el club sufrió una gran reestructuración con la llegada del actual propietario, José María Caneda, y el fichaje de un nuevo entrenador, Fernando Santos. En la 1989-90 regresa a la Segunda División B y tan solo una temporada después, la 1990-91, logró su ascenso a la Segunda División tras quedar tercero en la fase regular y quedar primero en el grupo de ascenso, superando a otros rivales de grupo como el Alcoyano, el CD Badajoz y el Alavés.

El equipo permaneció en Segunda División 3 temporadas, hasta que en 1993-94 quedó tercero y pudo jugar la promoción de ascenso a Primera División frente al Rayo Vallecano. Tras 2 partidos que acabaron con empate, se tuvo que llegar a un tercero en campo neutral (el Carlos Tartiere en Oviedo) que concluyó con una victoria compostelana por 3 a 1, con goles de Ohen (2) y José. La plantilla titular que logró el ascenso a Primera estaba compuesta por Iru, Modesto II, Tocornal, Modesto I, Bellido, Bodelón, Abadía, Fabiano, Lucas, Ohen y Suso Moure.La derrota le supuso a su contincante, el Rayo un gran contratiempo más el añadido de la salida de su gran estrella y "última" esperanza Hugo Sanchez.


Equipo que consiguió el ascenso a 1ª división de pie y de izquierda a derecha: Bellido, Iru, Fabiano, Ohen, Tocornal y Moure agachados: Abadía, Modesto I, Lucas, Bodelón y Modesto II


Jugó en la Primera división española cuatro temporadas seguidas, desde 1994 hasta 1998. Tras 7 años de Fernando Santos como entrenador del Compostela, para la temporada 1995-96 el equipo fichó como entrenador a Fernando Vázquez. Ese mismo año el equipo firma su mejor temporada, llegando a ser subcampeón de invierno solo por detrás del Atleti al término de la primera vuelta, y terminando décimo en la que sería su mejor temporada. El equipo se mantuvo tres temporadas más, hasta que terminó en una mala posición en la temporada 1997-98 y descendió a Segunda tras perder en la promoción contra el Villarreal por el valor de los goles fuera de casa (0-0 en El Madrigal y 1-1 en San Lázaro)
Tras el descenso a Segunda división José María Caneda se tomó el descenso como una temporada de transición e intentó que el club volviese a ascender. Para esto no escatimó en gastos, mantuvo gran parte de la plantilla anterior y fichó a otros con mucho nombre, como los internacionales Nando y Radchenko. Sin embargo, el club quedó octavo y las deudas empezaron a hacerse patentes. Las siguientes temporadas el equipo tendría complicaciones en la tabla y terminó descendiendo a Segunda B. En esa división se volvió a cometer el mismo error de mantener a la plantilla del año pasado con los mismos sueldos, y las deudas del equipo crecieron hasta el punto de tener complicaciones en los pagos. Aun así, el equipo terminó tercero en 2001-2002 y superó en la liguilla de ascenso al Mérida, Valencia B y Barcelona B.
La última temporada del equipo en la élite profesional fue la 2002-03, en la temporada de su regreso a Segunda. El equipo, dirigido por Luis Ángel Duque, terminó noveno a pesar de que los jugadores estuvieron toda la temporada sin cobrar. El impago de las deudas a jugadores se agravó cuando un juez, a falta de 2 días para concluir el plazo de inscripción, determinó que el club debía avalar 13 millones de euros para continuar en ligas profesionales. El propietario Caneda no pagó y el equipo descendió a Segunda B en favor del CD Leganés. Un año después, la marcha de los jugadores que no percibieron las deudas dejó a la plantilla con pocos efectivos en un año en el que incluso el club estuvo a punto de desaparecer. La temporada concluyó con un descenso a Tercera tras acabar penúltimos en su grupo, y un posterior descenso a Regional por impago a sus jugadores. Tras cuatro temporadas en la Preferente Autonómica de Galicia (Grupo Norte), la temporada 2007-08 logró regresar a categoría nacional tras quedar campeón de su grupo.
Desde aquí le deseo toda la suerte del mundo a este gran club, y aprovecho la oportunidad para recordar uno de los momentos más brillantes de los vividos por este club. El momento en el que su presidente se enzarzó en una pelea con el que fuera maximo madatario del Atlético, (Jesús Gil).
Ala, a jugar a pala...

Futbolistas con bigote

Como ya veréis, en este blog se tratarán temas de tal importancia a nivel mundial, que no podréis evitar pasar por aquí todos los días para recibir vuestra dosis informativa.

En esta entrada os voy a sacar una lista de grandes futbolistas con bigote, podría haber elegido otro rasgo característico, pero teniendo en cuenta que es un detalle en período de extinción, ahí va mi selección:

Comencemos con Andrei Zygmantovich, gran jugador y mejor persona, que militó en el Racing de Santander en la década de los 90, y cuyo bigote fue una de sus señas de identidad. Era un defensa rocoso, férreo, nacido en Minsk, defendió la camiseta de Unión soviética, y posteriormente la de Bielorrusia.
La verdad es que marcó una época en aquel Racing poblado de rusos, como Radchenko, Popov o incluso Faizulin, con el que creo que no llegó a coincidir.


Hablando de sagas de extranjeros en los equipos de nuestra liga, me viene a la mente Jacek Ziober, que militó en Osasuna entre el 93 y el 96, dicen que no era mal jugador, desde luego buena pinta no tenía. En aquellos años, los del descenso a segunda, había una prélade de polacos en filas osasunistas. Me vienen a la cabeza, los Urban, Kosecki, Staniek, incluso Treziak, aunque este ya cuando el equipo estaba en segunda división.

Ricardo Rocha, cada vez que oigo ese nombre pienso, que malo!!! Este tipo jugaba en el Madrid, era un defensa central brasileño, y por tanto más bien blandito. La verdad es que de él poco recuerdo a parte de esto, que era muy malo y que tenía bigote, así que no marcó ninguna época, pero por lo menos me traumatizó, creo que junto a Spasic, aquel calborota que jugó en el Madrid y en Osasuna, ha sido de lo peorcito que ha pasado por esta liga. Yo no sé si llegaron a jugar juntos, pero madre mía, si fue así el entrenador estaba como para vender cupones.


Este sí, uno de mis favoritos, un grande entre los grandes, el gran Carmelo, el Beckenbauer de la bahía, este sí que era un futbolista, que presencia, que saber estar en el cesped, que manera de sacar el balón jugado, que años de gloria. Ahora los jugadores ya no son como antes, ahora llevan botas blancas, pelito de diseño, tatuajes, todo mentira. Antes la casta era el bigote, el pantalón por el ombligo, las botas negras, el taco afilado y la calvicie incipiente. Pero que grande eres Carmelo!!!!

A partir de aquí comienzan los capítulos de menciones especiales:

Mención especial para Agustín "el Tato" Abadía, jugador que marcara una época allí donde jugara. Recuerdo aquellos años en el Logroñes, en el vetusto Las Gaunas, con Carlos Aimar(aquel de la bufanda roja y el golpe en el pecho), o los mejores años en el Compostela, acabando la primera vuelta de la Liga en segunda posición, y su ya casi retirada en el Binefar. Y cuando todo parecía perdido, cuando parecía que la retiraba se acercaba y el Tato apuraba sus últimas gotas en el grupo II de la Segunda B, de nuevo una llamada de Carlos Aimar, le devolvió a una misión Imposible, tratar de mantener al Logroñes en primera una temporada más. Lo dicho, Misión Imposible!!!


En otro orden de menciones especiales, no podemos obviar el capitulo de selecciones con bigote, observese en la imagen como cada uno a su estilo, pero más del 80% de la plantilla vestía bigote, unos más prominentes, otros incipientes, pero ahí estaba la seña de identidad de este equipo llamado a hacer grandes cosas en los Mundiales, la selección de Colombia. Nunca llegó a ganar nada fuera de América, pero nos dejó grandes momentos para la historia(tocada de huevos de Valderrama a Michel, Escorpión de Higuita, y algo mucho más trágico, asesinato de Escobar tras meterse un gol en propia puerta en el Mundial de USA)...


Bueno, hasta aquí esta entrada para ir abriendo boca. Espero que os haya gustado, y para la próxima vez prometo realizar una pequeña investigación antes de ponerme a escribir y no hacerlo todo de memoria.

Ala, a jugar a pala!!!