Italia, Brasil y el niño del helado.

Ayer en el Italia-Brasil de la confederaciones fuimos testigos de la que es sin duda la imagen de todo lo que llevamos de copa:


Son unos pocos segundos pero cada vez que los veo no puedo evitar partirme el culo. Tiene tantos matices, nos deja tantas preguntas en el aire, puede verse desde tantos prismas la imagen que lo mejor es disfrutar con ello y dejar volar la imaginación.

Me gustaría que hubieran enfocado a ese mismo niño minutos después de restregarse el helado por la cara, empapado de mierda y con los mosquitos pegándose en su frente. Tan sólo dedicad unos segundos a ver su camisa llena de lamparones por culpa del helado, o a ver el momento en el que su padre se gira, ve que su hijo ha estado haciendo el retra en la grada de manera tan profesional y le salpica un guantazo.
Lo siento, pero me río de tan solo imaginarlo.

¿Por qué decidió hacer eso el niño? ¿Querría imitar las pinturas que llevaban en la cara sus vecinos de grada? ¿Qué cara pondría el niño al chupar el helado y descubrir que sabe a sudor avainillado? ¿Con qué se limpió después de esto?

Tampoco está de mas mirarlo desde un punto de vista humano. Es una imagen de contraste el ver cómo en el continente en el que más hambre se pasa hay un niño pelirrojo, de tez muy blanca y ojos claros frotándose un helado por la cara.

Hay tantas intrigas y tantas cosas que nos ha regalado ese niño en unos segundos que hasta me da mucha pena el comprobar que posiblemente nunca sepa nada más de ese niño. De todos modos en mi recuerdo siempre quedará ese último segundo en el que se gira a cámara con la mirada perdida y pose estúpida.



Te queremos niño del helado.
1 Response
  1. Mark Says:

    parece que el gilipollismo de los bafana bafana es contagioso