Capitán Tsubasa vuelve a las videoconsolas.

Estos días ha llegado a mis manos el juego para DS 'Capitán Tsubasa New Kick Off'. Es decir, un juego de Oliver y Benji en toda regla.


Para quienes jamás hayan visto un juego de Campeones debo decirles que no han estado muy atentos puesto que llevan sacando periodicamente juegos de la serie desde tiempos de la NES, el primero salió al mercado en 1988 y aunque por el título pueda parecer un juego de fútbol con la licencia de Campeones la verdad es que dentro del cartucho se esconde un juego de estrategia muy bien planteado.

La mecánica del juego se basa en un mapa con el terreno de juego y unas bolitas que representan a cada jugador. Cuando tienes el balón en los pies avanzas y en cuanto te cruzas con un rival se paraliza el tiempo y te aparece un menú de opciones para que elijas si quieres regatear, pasar, tirar o no hacer nada. Eliges la opción que quieres basándote tanto en las estadísticas de tu jugador como del rival y a partir de ahí la máquina hace el cálculo para ver quién saldría vencedor del duelo.
Ni que decir tiene que si tienes algún jugador con técnicas especiales (tiro del halcón, del tigre, catapulta infernal, super regate, super parada...) se te iluminarán en el menú para que las ejecutes, aunque ello requiere gran cantidad de energía y si haces entrar demasiado en juego a tu estrella puedes acabar agotándolo.

En mi experiencia 'Campeonil' virtual me he cruzado con dos juegos en toda mi vida; el primero fue el Captain Tsubasa IV para SNES (1993). Al cual tuve que jugarlo de importación y con los menús en japonés. Fue tarea ardua, pero un verano entero de aburrimiento da para aprender bastantes cosas, y en mi caso logré aprender que quería decir cada una de las opciones basándome en los signos que veía. Hay dos cosas que recuerdo especialmente de aquel cartucho:
Que según avanzabas había partidos en los que salvo que tiraras el super tiro con tu jugador estrella era IMPOSIBLE anotar con un disparo normal.
Que nunca supe quién era el rubio de coleta que parecía el nuevo rival definitivo de Óliver.


Anda que no me vi veces esta intro

El segundo juego de Campeones al que tuve la ocasión de poner las manos encima fue el Captain Tsubasa J: Get in the Tomorrow de PlayStation (1996) y en realidad tan sólo lo probé una mañana en casa de un amigo. Este juego era más arcade, sin un mapa del campo que te dijera dónde están tus compañeros. 11 contra 11 y a jugar, perdiendo así parte de la gracia y saliéndose bastante de lo que han sido las señas de identidad de la saga Captain Tsubasa.


Me encanta como se lo flipan los japoneses.

El tercero al que juego es el New kick off, creado en 2010 como homenaje al 30 aniversario de la aparición de la serie.
La nostalgia de coger el balón con Óliver, despejar con Bruce o tratar de evitar una catapulta infernal no tiene precio. También puedes aprender alguna curiosidad como que la camiseta de visitante del New Team (o Nankatsu en su versión original) es roja.
Como puntos en contra le falla la duración de los partidos, que entre dialogo y dialogo los encuentros suelen superar la media hora de duración sin poder guardar. Y eso en una consola portátil es un suicidio puesto que están concebidas para echarse una partida rápida y dejarlo.
Otra cosa que no me mola es que los jugadores tienen los nombres originales del anime. Para quienes hayan leído los tomos esto será genial pero para mi que sólo he visto la serie en telecinco al principio me acabo liando. Aunque este es un mal que se cura con el paso del vicio.

Aún así debo aplaudir la valentía de Konami al lanzar un juego de fútbol novedoso, llevo bastante tiempo harto de que todo se base en licencias y ver como año tras año son dos las sagas que se reparten el pastel sin que nadie se atreva siquiera a meter el hocico. ¿Es que ahora no sabemos disfrutar de un videojuego si no tiene los nombres reales? ¿Es que no somos capaces de elegir entre selecciones y jugar a un arcade de fútbol? ¿Acaso no nos lo pasábamos teta con el Super Sidekicks? ¿No puede ser divertido un juego sólo con botones de tiro, pase y segada?
Parece ser que la respuesta a todas estas preguntas es NO. Ahora o juegas con Messi o con CR7, o juegas a FIFA o a PRO y si te gusta jugar online olvídate porque todo el mundo el mundo se coge a los cuatro mismos equipos.

Al margen de FIFA y PRO lo último que he visto en juegos sobre el deporte rey es este capitán Tsubasa, el Inazuma Eleven (otra licencia sobre una serie en DS) y el Pure Football, aunque este último se lo podían haber ahorrado.

En fin queridos lectores, si queréis saber más sobre los juegos del Capitán Tsubasa en videoconsolas no tenéis mas que leer este interesante artículo de Jose M. Fernandez -SPIDEY- que escribió hace unos años en meristation.
Y si os gustan como escribe el genial SPIDEY, al que por cierto conocí una vez, podéis visitar su metodológica web.

Óliver Aton también es del Athletic de Bilbao.

6 Responses
  1. Melo Says:

    Hostias Yakito!!! Cada vez me pareces más freak!!!
    Grande Oliver y Benji y grande el Nankatsu de Tsubasa Okora y Genzo Wakanahasi. Por cierto, el rubio de coleta nuevo archienemigo de Oliver podría ser Pierre el super crack francés????


  2. Yakito Says:

    No creo, cuando jugabas partidos de selecciones aparecián las banderas.
    Este tipo era de un equipo local, pero tampoco nos comamos la cabeza que igual se lo inventaron para hacer una historia para el juego.

    De todos modos Melo, estoy seguro que lo que más te ha gustado de la entrada es el detalle del escudo del Athletic en el cuarto. A que si?


  3. Mark Says:

    Lo que convierte a Oliver en un auténtico freak es tener en su cuarto una pegatina del Roda JC y otra del Fortuna Düsseldorf! Ni Maldini el del Plus tiene tanto mono de fútbol


  4. Ivanhoe Says:

    a mi me parece el escudo del aleti!


  5. Anónimo Says:

    ayyyy oma k rico mark lenders y k exotico jitapones jajajaj


  6. ¿Escudo del Athletic? muy seguro estais, podría ser el escudo de otros 10 millones de equipos cualesquiera. Lo único claro en esta imagén es que tiene la habitación hecha una auténtica mierda, llena de pegatinas absurdas, con balones por todas partes. Y por la sonrisa que luce el personaje en cuestión, me da que la revista que lee no es de fútbol, es de ... otra cosa.